Vivimos momentos complejos, llenos de incertidumbre, donde no solo asistimos a guerras convencionales, sino que se multiplica la agresividad del imperialismo en los frentes económicos, políticos, social y cultural. En el centro de estas batallas estamos las mujeres, victimas directas en cada conflicto, y a la vez combatientes.

En solidaridad con los pueblos de nuestra América denunciamos y condenamos la ofensiva imperialista que trata cada vez más de silenciar el movimiento progresista y los gobiernos de izquierda utilizando todas las vías posibles para hacer retroceder los procesos de integración de la región:

• Son sistemáticas las amenazas reales de desconfiguración de los gobiernos y los golpes de estado, gestados en el continente.

• No es posible obviar la ofensiva fundamentalista frente a los derechos de las mujeres en la región.

• Se ha incrementado la violencia y la criminalización de los movimientos sociales.

• Conscientes de nuestra responsabilidad histórica con las causas de liberación, autodeterminación y soberanía de los pueblos, el progreso social, la unidad y la justicia social; nos solidarizamos con las luchas del pueblo venezolano, especialmente de sus mujeres en defensa del proceso bolivariano, liderado por el presidente constitucional Nicolás Maduro Moros.

• Rechazamos y condenamos las sanciones y el bloqueo económico impuestas por el imperialismo a la República Bolivariana de Venezuela con el fin de ahogar el legítimo grito revolucionario de un pueblo que construye su emancipación y liberación nacional, impulsando además su aislamiento internacional, invisibilizando los aportes que el proceso bolivariano ha desarrollado en la unidad latinoamericana en la construcción de la patria grande de Bolívar y Martí con el propósito de acabar con la hegemonía de un mundo unipolar, expoliador y opresivo, como el estructurado por el imperialismo.

• Denunciamos a viva voz que este escenario pretende mancillar su soberanía y la historia indiscutible de mujeres y hombres hijos de un pueblo de tradición pacifista, que cotidianamente se prepara para mejorar las condiciones que les permitan el ejercicio pleno de su ciudadanía. Acompañamos al pueblo venezolano en su legítimo derecho a elegir democráticamente a su presidente y demás representantes, en el proceso electoral que se desarrollará el próximo 20 de mayo de este año.

• La situación que vive Brasil tras las consecuencias de un gobierno golpista que asumió el poder contra la voluntad de su pueblo, y los procesos judiciales contra Lula son muestras fehacientes de la amañada actuación del imperio y la derecha conservadora; la detención de Lula es una violación flagrante a la norma constitucional brasileña y a la democracia, por lo que exigimos su inmediata liberación.

• Nos solidarizamos con el proceso de paz en Colombia y exigimos el cumplimiento de los acuerdos de paz, rechazamos la medida de aseguramiento con fines de extradición de Jesús Santrich excombatiente y negociador del acuerdo de paz, para que sea la Jurisdicción Especial de Paz (JEP) quien se encargue de la revisión del proceso. Es grave en este marco, el asesinato de más de 200 líderes y lideresas sociales y la indolencia gubernamental con la implementación del acuerdo final.

• Condenamos el hostigamiento, persecución, criminalización de las protestas a las trabajadoras y a las organizaciones feministas, y la judicialización de la política como amedrentamiento, así como la violación de los derechos humanos de las y los presos políticos en Argentina.

• Manifestamos nuestra más enérgica protesta para que el gobierno mexicano presente con vida a los 43 normalistas desaparecidos en el Estado de Guerrero. ¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos! Exigimos se garantice el respeto a los derechos humanos del pueblo de México, así como las condiciones de seguridad y de libertad de expresión. Condenamos el incremento de feminicidios y la inacción política y social e impunidad que permea en el estado mexicano. Exigimos se respeten los derechos laborales e institucionales de las trabajadoras del proyecto piloto Ciudad de la Mujer en el estado de Guerrero. Nos pronunciados además por el respeto a las elecciones del primero de julio del presente año para que no haya intervención en dicho proceso y sea el pueblo el que decida.

• Así mismo, condenamos el fraude electoral en Honduras y la represión de la que es objeto el pueblo.

• Rechazamos cómo se incrementan cada día maniobras de la derecha contra la Revolución Ciudadana en el Ecuador y el gobierno plurinacional de Bolivia.

• Denunciamos cualquier intento de sabotear la revolución sandinista y de desestabilizar el proceso de izquierda en El Salvador que encabeza el FMLN.

• Nos solidarizamos con la lucha de por la independencia de Puerto Rico.

• Condenamos los crecientes feminicidios y violaciones de derechos humanos en toda Latinoamérica.

• Rechazamos la política discriminatoria, xenofóbica y racista del gobierno de los Estados Unidos con los migrantes latinoamericanos.

• Condenamos el bloqueo económico, financiero y comercial que por mas de 5 décadas impone el gobierno de los EUA contra Cuba, desconociendo el derecho a su soberanía, su autodeterminación y su decisión de no ceder a ninguna presión ni renunciar jamás a sus principios. El pueblo cubano seguirá la batalla para mantener el modelo de sociedad que ha elegido con la convicción de que en Cuba TODOS SOMOS FIDEL.

La región de América y de Caribe se solidariza además con las causas justas de las otras regiones del mundo y condena la persistente injerencia y agresiones en Siria, Palestina, Sahara Occidental, entre otros Pueblos. Apoyamos y nos solidarizamos con el proceso de reunificación en Corea.

Desde América y el Caribe nos declaramos en alerta permanente para la defensa de la proclama de nuestro continente como zona de paz y el fortalecimiento de los movimiento y organizaciones femeninas y feministas de izquierda como fuerza determinante para desterrar el capitalismo y el patriarcado.


¡VIVA LA AMÉRICA UNIDA!

 

Pyongyang, 23 de abril, 2018.