La Federación Democrática Internacional de Mujeres,

Damos bienvenida a la configuración de un nuevo ambiente de distensión en la región de la Península coreana, gracias a la posición de amor a la paz que marcan la iniciativa del gobierno de la República Popular Democrática de Corea.

Queremos que los países vecinos y la sociedad internacional promuevan apoyos benefactores para que puedan dar frutos reales las propuestas e ideas de Corea en cuanto al desarrollo independiente e integración nacional.

Demandamos fuertemente la retirada inmediata de las tropas principales del ejército estadounidense que ocupa la Corea del Sur, destruir la barra de concreto, cambio del pacto de cese de guerra a la de paz y la creación del sistema para la paz, todo lo que signifiquen obstáculos físicos para la reunificación y paz en la Península Coreana.

Rechazamos intervenciones que agraven la contradicción y siembren desconfianza entre países, naciones y religiones de la región Asia-Pacífico.

Llamamos a la lucha activa por defender los derechos y la dignidad de las mujeres y niñez de varios países de la región que sufren por conflictos y dominación, así como la política de separación de las grandes potencias.

Apoyamos totalmente la lucha de las organizaciones de mujeres progresistas y activistas políticas por los derechos económicos y sociales de las mujeres.

Con respecto a la situación en el mar del este (en el mar de China meridional), solicitamos a las partes interesadas que resuelvan las diferencias y disputas por medios pacíficos sobre la base de las leyes internacionales, especialmente la Carta de las Naciones Unidas y la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho al Mar (CNUDM, 1982).

 

Pyongyang, 23 de abril, 2018.