UBM BRASIL

Un terremoto terrible asoló México. Causó daños materiales y estructurales incalculables, entre ellos, derrumbe de muchos edifícios.

Y la tragedia alcanzó la Ciudad de México de forma desigual. El número de mujeres muertas por el terremoto casi dobló el de los hombres. Las mexicanas fueron las principales víctimas de ese terremoto que dejó más de 330 personas muertas. Ellas quedaron sepultadas en los escombros de los 38 edificios que colapsaron en la capital en su mayoría edificios de viviendas y eran las mujeres que estaban principalmente en casa cuando la Tierra tembló.

En este momento de dolor, queremos manifestar nuestra solidaridad con el pueblo mexicano y en especial con las mujeres mexicanas y las familias de las víctimas.

Nuestra esperanza es que la población afectada sea rápidamente atendida y tenga acceso a todas las necesidades para reconstruir sus vidas. La prioridad de los presupuestos públicos debe ser ésta y no el pago a banqueros.

México también es un país que ha tenido sus recursos públicos drenados para pagos a banqueros y remesas de ganancias a multinacionales. Una política neoliberal que siempre hace que el pueblo espera sus derechos en filas interminables.

La pérdida de vidas humanas debido a un desastre natural en cualquier país latinoamericano es una tragedia para todo el continente.

 

Glaucia Morelli

Presidente

Confederacao das Mulheres do Brasil