Reunido el Secretariado Mundial de la Federación Democrática de Mujeres (FDIM) en la ciudad de Roma, Italia, considerando la situación política de las mujeres del mundo, los conflictos militares y políticos más relevantes y el impacto en nuestras vidas, manifestamos: 

 

1. Las mujeres árabes, particularmente en Palestina, Yemen, Siria, El Líbano, Iraq, Bahréin, Libia y Sudán enfrentan una situación sumamente difícil debido a las guerras y al terrorismo, las acciones de las bandas del crimen organizado y la existencia de miles de mujeres cautivas que son tratadas como esclavas sexuales en manos de grupos terroristas, donde son particularmente afectadas las niñas, en medio de un escenario social marcado por ausencia de servicios públicos, así como por el alto índice de violencia intrafamiliar.

2. La violencia de grupos terroristas y la cultura patriarcal también impacta negativamente a una vida libre de violencia para las mujeres y niñas africanas, donde las menores de edad son víctimas de secuestros, que conllevan agresiones sexuales, embarazos no deseados y trata de menores.

3. Las mujeres de la Región Árabe, de África y de los países de América y El Caribe enfrentamos una estrategia política y militar, destructiva y depredadora implementada principalmente por el Gobierno de Estados Unidos y sus aliados europeos, en su afán de controlar los recursos naturales de nuestros territorios, a través de la intervención, la ocupación y la agresión.

4. Las mujeres y el pueblo de la República Popular de Corea viven constantemente la amenaza de una guerra nuclear, que sería devastadora no sólo para Asia, sino para todo el planeta.

5. Realizamos este secretariado en una coyuntura histórica especial para el continente americano y los países del caribe, la ofensiva imperial trata cada vez más de silenciar y neutralizar el movimiento progresista y revolucionario, pretende destruir el proceso de integración de nuestra región, impulsa golpes de estado en Brasil y ahora en Venezuela, procura desestabilizar a los gobiernos progresistas, y desarticular a gobiernos sumisos como en Guatemala, donde en los hechos ya no gobiernan sus fuerzas vivas, sino el imperio a través del poder judicial y organismos internacionales.

6. Vemos la complicidad de la Unión Europea y la OTAN con los intereses imperialistas del Gobierno de Estados Unidos, que ha sido la punta de lanza ante la ofensiva contra Siria y los países de la región árabe. Al tiempo que los pueblos y las mujeres europeas, viven el incremento de la desigualdad, con la profundización de políticas neoliberales que consideran el gasto social como una carga que atenta contra la acumulación de las ganancias de los grupos económicos poderosos, que concentran la riqueza generada con nuestro trabajo; esto se refleja en la precarización laboral, el incremento del desempleo y la drástica reducción de los beneficios del sistema de pensiones, los recortes a la salud pública, la desprotección de la maternidad y el empobrecimiento general de la clase trabajadora.

7. La ONU señala que en 2016 el número de refugiados ha alcanzado su punto más alto registrando 65,6 millones siguen incrementando. Estados Unidos, la Unión Europea y otros países directa o indirectamente involucrados en las guerras y la miseria económica de otros pueblos son los primeros en construir muros para prevenir las caravanas de los refugiados.

8. Y en todo el mundo las mujeres seguimos viviendo la discriminación y violencia de género, aún nuestra participación política debe mejorar en todos los niveles, en muchos países el aborto todavía es penalizado y se discrimina y persigue a la población LGBTI.

Por ello:

1. Llamamos a todos los gobiernos del mundo a la aplicación comprometida de la CEDAW y todos sus artículos sin reservas, y a las mujeres y organizaciones de la FDIM a luchar para que los derechos consignados en la CEDAW se vuelvan realidad en nuestros países.

2. Llamamos a la humanidad pacífica y progresista a enfrentar el peligro del terrorismo y el fundamentalismo que amenazan a las mujeres de los países árabes en su independencia, su autodeterminación y su mera existencia.

3. Condenamos la política racista y represiva de la ocupación Israelí en Palestina, que cada día construye más asentamientos de colonos en Palestina ocupada. Llamamos a enfrentarnos a dicha injusticia con todos los medios, a no comprar, ni consumir mercancías producidas por los sionistas y exigimos la liberación de las granjas de Chebaa, las Colinas de Kfarchouba y el Golán sirio, así como los derechos inalienables del pueblo palestino, sobre todo con relación a la libertad de los prisioneros y prisioneras, el retorno de los refugiados conforme a la Resolución 194 y el establecimiento de su estado independiente sobre su propio territorio, cuya capital es Al Quds – Jerusalén.

4. Manifestamos nuestra solidaridad con los millones de refugiados de todo el mundo, y exigimos se respeten plenamente sus derechos humanos. Exigimos a los gobiernos, abandonar el camino del rearme, el desperdicio de recursos, la devastación ambiental, y se comprometan a fomentar los planes de acogida de refugiados en los países donde los migrantes eligen vivir.

5. Exigimos a la comunidad internacional que se comprometa a poner fin a las políticas depredadoras y guerreras de las potencias imperialistas, que agotan las zonas más vulnerables del mundo, particularmente África, obligando a las poblaciones al éxodo bíblico que a menudo se convierten en viajes de muerte a través de las fronteras terrestres y marítimas, como en el Mediterráneo.

6. Apoyamos la Conferencia de Ministros de Defensa de los Grandes Lagos, celebrada el 25 de mayo de 2017 en Luanda, Angola, donde se reiteró el compromiso de buscar una solución duradera a la pacificación de los conflictos en África y una garantía de paz, seguridad, estabilidad y desarrollo. También respaldamos las Elecciones Generales en Angola a realizarse el 23 de agosto de 2017, las cuales se realizan en igualdad de condiciones y se desarrollan en un clima de paz.

7. Extendemos nuestra solidaridad con la lucha de las mujeres saharauis, por la recuperación de sus territorios y el derecho a la autodeterminación de su pueblo.

8. Manifestamos el apoyo al proceso de paz en Colombia y reafirmamos nuestro compromiso con el acompañamiento a la implementación del enfoque de género en los Acuerdos de Paz.

9. Apoyamos la proclama de CELAC para una América Latina y El Caribe como zona de paz y denunciamos las agresiones imperialistas en esta región. Declaramos nuestro apoyo a Cuba, ante el bloqueo económico que ejerce el gobierno norteamericano, respaldamos la lucha de las mujeres brasileñas por restituir la democracia y la justicia social, apoyamos a las mujeres de El Salvador, en su lucha por despenalizar 4 causales de aborto; y de manera especial nos pronunciamos respaldando plenamente a las mujeres de la República Bolivariana de Venezuela, que luchan por su soberanía, su autodeterminación y la paz, apoyamos su proceso constituyente, y condenamos la criminal desestabilización política y económica que pretende detener el avance de su proceso revolucionario.

10. Llamamos a todas las mujeres a permanecer unidas por una vida libre de explotación, por la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, por la reivindicación de nuestros derechos sexuales y reproductivos, incluyendo el derecho a una maternidad libre y voluntaria.

11. Proclamamos el derecho de todos los pueblos del mundo a su autodeterminación y levantamos la bandera de la paz para nuestros pueblos, nuestras mujeres y la comunidad LGBTI que también sufre la violencia de género.

Ciudad de Roma, Italia.
30 de junio de 2017.